Hola Carlos:
Este articulo explica porque:
El problema de los objetos metálicos introducidos en un horno de este tipo, por tanto, se deriva de las interacciones entre las ondas electromagnéticas y los metales. En realidad, el problema existe sólo cuando el metal es fino y/o tiene aristas; lo que pasa es que, como precaución general, advertimos "no meta metales en el aparato".
Al ser bombardeados con microondas, los campos eléctricos de las mismas producen electricidad en los objetos metálicos. Si el metal es grueso, simplemente se dispersará a través del mismo; pero si es fino -como el papel de plata, por ejemplo-, entonces se calienta mucho e incluso se puede poner al rojo vivo, con el evidente peligro de incendio o, al menos, daños por calor. En el caso de objetos metálicos con aristas, estas corrientes escapan súbitamente al aire en forma de chispas, no particularmente peligrosas -no hay mucho que prender dentro de un horno microondas- pero desde luego bastante alarmantes. En todo caso, la presencia de metales en el interior hace que el calor no se produzca de la manera en que está previsto, alterándose así el funcionamiento del aparato. Dado que el concepto de " metal lo suficientemente fino" o "arista lo bastante acusada" son poco precisos, y requeriría una serie de cálculos muy complejos determinar ambos factores para cada aparato específico, lo mejor es no meter metales y ya está.