Hola PICPegaso!
Se trata de un libro: Física cuántica de los viajes a través del tiempo - David Deutsch, Michael Lockwood
Sigo con el relato:
"Estas objeciones han convencido a los físicos, quienes han venido formulando
un principio cronológico que, por fiat, prohíbe los viajes a través del tiempo.
El viaje unidireccional hacia el futuro no plantea problemas de esa índole. La
teoría especial de la relatividad predice que, con aceleración suficiente, unos astronautas
podrían abandonar la Tierra y regresar pasados unos decenios, sin que
hubiesen envejecido más que un año o dos. Hay que distinguir las predicciones
de este tipo, que se limitan a provocar nuestra perplejidad, de los procesos que
violen las leyes físicas o contradigan principios filosóficos que tengan una
justificación autónoma.
¿Por qué los viajes al pasado no contradirían ningún principio de ésos? Para
responder, empecemos por considerar el concepto de tiempo según lo entienden
los físicos. En las teorías especial y general de la relatividad, el espacio
tridimensional y el tiempo se combinan constituyendo un espacio-tiempo
tetradimensional. El espacio consta de puntos espaciales, y el espacio-tiempo, de
puntos espacio-temporales, o sucesos, que representan un lugar concreto en un
instante concreto. Nuestra vida forma en el espacio-tiempo una especie de "gusano"
tetradimensional: la punta de la cola del gusano sería el suceso de nuestro
nacimiento, y la parte frontal de su cabeza, el de nuestra muerte. Un objeto —
nuestro cuerpo—, visto en un instante, es un corte tridimensional de ese largo,
fino y retorcido gusano. La línea que describe un objeto, hecha abstracción de su
bulto, recibe el nombre de línea de mundo (de ese objeto).
En cualquier punto de nuestra línea de mundo, el ángulo que forme con el eje
temporal medirá nuestra velocidad. La línea de mundo de un rayo de luz tiene
una inclinación de 45 grados; un destello de luz que se propague en todas las
direcciones dibujará en el espacio-tiempo un cono, el "cono de luz". Una
diferencia importante entre el espacio y el espacio-tiempo es que, en éste, no es
posible que una línea de mundo zigzaguee, a diferencia de una línea que se
dibuje en una hoja de papel. Nada puede ir más deprisa que la luz; por ello, la
línea de mundo de un objeto no caerá nunca fuera del cono de luz que emane de
cualquier punto de su pasado. A las líneas de mundo que satisfacen esta
condición se las llama de "tipo tiempo". A lo largo de ellas, el tiempo, tal y como
lo mide un reloj, crece en una de las dos direcciones posibles.
(VER IMAGEN) (Epigrafe: 2. ESPACIO Y TIEMPO se combinan y forman una entidad tetradimensional: el espaciotiempo.
En el gráfico se representan dos dimensiones espaciales y el tiempo. Una línea de
mundo conecta en el espacio-tiempo todos los sucesos de nuestra vida. Las líneas de
mundo de los rayos de luz que emanen de un punto, en todas las direcciones, describen un
cono en el espacio-tiempo, el "cono de luz". Sea cual sea el objeto, su línea de mundo —la
de un ombligo, por ejemplo— no saldrá nunca de los conos de luz que parten de cualquier
punto de su pasado.)
La teoría especial de la relatividad exige que las líneas de mundo de los
objetos físicos sean de tipo tiempo; según las ecuaciones de campo de la teoría
general de la relatividad, los objetos de gran masa (estrellas y agujeros negros)
deforman el espacio-tiempo y doblan las líneas de mundo. Ese es el origen del
fenómeno de la gravitación: la línea de mundo de la Tierra describe una espiral
alrededor de la del Sol, y ésta hace lo propio en torno a la línea de mundo del
centro de la galaxia.
Supongamos que el espacio-tiempo se deforma hasta el extremo de que se
produzcan bucles cerrados. Tales líneas de mundo pueden ser de tipo tiempo a lo
largo de todo su recorrido. Localmente, exhibirían todas las propiedades espaciotemporales
que nos son familiares; y serían pasillos hacia el pasado. Si
siguiéramos una curva de tipo tiempo cerrada (en adelante, CTC) sin separarnos
nunca de ella, nos precipitaríamos sobre nuestros anteriores yoes, y éstos nos
sustituirían. Pero si recorriésemos sólo parte de una CTC, podríamos volver al
pasado. Podríamos estrecharle la mano a nuestro propio yo más joven o, si el
bucle fuese de longitud suficiente, visitar a nuestros antepasados.
Para ello, tendríamos que domeñar CTC naturales o crear otras curvas de tipo
tiempo cerradas deformando y rasgando la fábrica del espacio-tiempo. Una
máquina del tiempo nos daría una ruta al pasado por la que nos desplazaríamos
con una nave espacial, por ejemplo. Pero, a diferencia de lo que acontece con un
camino tridimensional, una CTC, o más bien el tubo de tipo tiempo cerrado que
la rodease, se iría colmando con cada recorrido que se hiciese; y así cuantos
gusanos de línea de mundo se ajustaran a ella, pero ninguno más. Quien viaje a
un suceso concreto se encontrará allí con cualquiera que haya viajado, o viaje
jamás, hasta él."
(Continuará!)